Blog de Red de ciudadanos que exigen una solución a la crisis de la Corte Constitucional y la justicia. Transparencia, rendición de cuentas y responsabilidades. @CorteLimpia
miércoles, 1 de abril de 2015
Homenaje a Carlos Gaviria
Por: Marcos Criado
*Publicado El Diario.es
Serán muchas las personas que estos días, como homenaje, podrán subir a las redes sociales su foto con Carlos Gaviria. Hace unos meses volvía con él de un seminario en Bucaramanga y me sorprendió la franca cordialidad con la que accedía a tomarse una foto con todo aquel que se lo solicitara. “El cariño de la gente”, me dijo, “el cariño de la gente es lo mejor que me ha dejado la política”, con esa forma tan paisa de agudizar la voz que conseguía darle importancia a cualquier cosa que dijera. Con la cantidad de aeropuertos que visitaba a lo largo del año, deben de ser miles las personas que tienen una foto con Carlos. Y no me cabe duda que ese cariño se hará notar ahora que falta y que tan necesario es para hacernos compañía.
Yo no tengo foto. Uno siempre cree que ya habrá tiempo para eso. Pero luego no lo hay. Así que ya ves, mi querido Carlos: me toca homenajearte por lo tradicional, pegando una palabrita tras otra con el garrotazo a cuestas y la culpa dolida de una visita que dejé debiendo. Siempre queda faltando una visita.
La noche del martes 31 de marzo al miércoles 1 de abril Carlos Gaviria Díaz, universitario (de los que hace llena esa palabra de contenido), filósofo del derecho, ensayista, conferencista, juez constitucional, político por horas y luchador a tiempo completo colombiano, consiguió morir de muerte natural en Colombia, lo que -habiendo decidido vivir tomando la discrepancia como bandera- no es sino otro logro más que sumar a los méritos de su brillantísima carrera.
Y vino a morirse Don Carlos Gaviria, muy recordado presidente de la primera Corte Constitucional colombiana, justo en el momento en que el contemporáneo presidente, Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, anda investigado por (presunto bastante) sinvergüenza multidisciplinar pero en condiciones -(presunto bastante) parece- de abrirle los cajones de la porquería a compañeros igualmente inescrupulosos.
Parece que el cuerpo de Don Carlos, a fuerza de convivir con su mente, igualmente se volvió sabio y apagó el interruptor en el momento justo para ahorrarle la vergüenza ajena de una Corte Constitucional arrastrada por el fango, pero también para volver a encender en la memoria de los colombianos el recuerdo de un tiempo en el que el país fue capaz de generar esperanza y de colocar personas prudentes y capaces en, al menos, la Corte Constitucional. La jurisprudencia de la Corte presidida por Carlos Gaviria sigue siendo ejemplo y objeto de estudio para los constitucionalistas. Es una lástima que su ejemplo no se mantuviera en las Cortes posteriores.
Pero es que se muere Carlos también el mismo año en que se cumplen los 30 años de la masacre del Palacio de Justicia, o la forma en que el establishment colombiano manejó el desarrollo de un poder judicial independiente: con la destrucción de los expedientes que involucraban a militares en la violación de derechos humanos, la muerte de varios de los magistrados y la represión de los testigos. ¿Cómo gestionará el poder colombiano ahora la progresiva descomposición de un poder judicial cada vez más genuflexo? Que el ejemplo rebelde de la Corte de Gaviria alcance a ser un faro para cualquier propuesta de reforma del poder judicial en Colombia.
Muere también el político, el candidato presidencial alternativo que logró una votación histórica para la izquierda en Colombia, desbancando del segundo lugar al candidato del tradicional Partido Liberal y abriendo el imaginario de la posibilidad de una derrota electoral del establishment colombiano. Las divisiones de la izquierda colombiana y el ataque continuado de la casta periodística convirtió esa posibilidad en un montón de fragmentos. Y merece observarse con detenimiento el hecho de que el hombre que consiguió la mayor concentración de voto alternativo al sistema político tradicional en Colombia fuera un liberal y un hombre ajeno a ese compadreo familiar que es la política en Colombia. Un liberal radicalmente consecuente, claro está.
Pero muere sobre todo la principal voz crítica de Colombia. El hombre que era capaz de defender sus ideas contra cualquier tipo de presión; de repetir sus principios frente a los improperios de la marea de opinadores indocumentados; de dimitir ante un presidente de la República por contradecirle los postulados; de dictar sentencias no solo contra la politiquería, sino contra la mayoría de la opinión pública de su tiempo. Los periodistas ramplones que dirigen medios o tienen programas en el prime time, los fascistas de alma, los comunistas cacrecos, los politicastros de vocación y los fabricantes de juguetes de plástico no están hoy de luto.
El resto, hagan sonar hoy sus cucharillas con un poco más de fuerza contra las paredes de la taza del café con leche. Pongan pañuelos de colores en los cuellos de sus camisas sin corbata. Lean algo de Tomás Gómez, de Evelio Rosero o quizá “Avicena y la izquierda aristotélica”. Hagan hoy tortilla de yuca en vez de patatas. Beban whisky del bueno aunque el médico se lo haya prohibido. Coman o cenen en “La catedral de Zamora”, junto a la Plaza de Chamberí. Todo ello -y otras muchas cosas que no llegué a saber- harían sonreír a un hombre extraordinario que se nos fue, como siempre, quedando pendiente una visita.
Queda sin embargo su obra escrita, sus conferencias en internet, la asociación de constitucionalistas críticos que presidía y su ejemplo indeleble de compromiso. Así como todas esas fotos que el cariño colgará en las redes sociales. El cariño que a Carlos Gaviria Díaz le dejó la política.
Descuide maestro, que ya le cuido yo esa mesa donde el francés
Carlos Gaviria Díaz: un magistrado ético que luchaba por el pluralismo
Por: Gonzalo A. Ramírez Cleves
Publicado en Ámbito Jurídico aquí.
Ayer murió en las horas de la noche el profesor, jurista, político, pero sobretodo humanista Carlos Gaviria Díaz, los idus de marzo. Carlos Gaviria se desempeñó como miembro de la primera Corte Constitucional de 1993 a 2001 y fue su presidente en 1996. Carlos Gaviria fue el símbolo de la transparencia, la ecuanimidad, la sabiduría y la honradez en la Corte. Sus proyectos de Sentencias históricas como la que posibilitó la despenalización del porte y consumo de la dosis mínima, en donde se leen párrafos kantianos de la autonomía de la voluntad de que nadie puede obligar a otro a vivir a su modo (Sentencia C - 221 de 1994), o la posibilidad de la eutanasia (Sentencia C - 239 de 1997) en donde nos habla de que la Constitución se basa en el pluralismo y no puede estar abocada a una sola concepción de la vida - la religiosa - ya que la Constitución no puede estar fundada en la crueldad, o la tutela T - 652 de 1998 en donde utilizando la idea garantista de Ferrajoli, que aplicó quizás sin saberlo, protegía a la parte débil de los indígenas Embera - Katio frente a la parte fuerte de los constructores de la represa de Urrá I, y en donde se específica que se deben tutelar los derechos fundamentales a la "supervivencia, a la integridad étnica, cultural, social y económica, a la participación y al debido proceso del pueblo Embera-Katío del Alto Sinú" e indemnizar por todos los daños ocasionados por la construcción de la represa en su territorio, nos dan claro testimonio de su virtud como jurista y juez filósofo.
Carlos Gaviria era kelseniano y lo enseñaba como profesor de Filosofía del Derecho y derecho Constitucional en la Universidad de Antioquia. De este modo Gaviria al igual que Kelsen diría que hay que separar el derecho de cualquier idea moral o ética que pretenda dominar al derecho y acabar con el pluralismo y con la tolerancia de las sociedades democráticas diversas. Sin embargo, la separación entre moral y derecho, no significa que el juez, no deba tener en cuenta los valores en su oficio. Una cosa es fallar a través de una moral única y otra en cambio era que cada uno de los actos fueran presididos por una ética fundada en el humanismo, que para Gaviria Díaz era la máxima kantiana de que el hombre es un fin en sí mismo y no un medio para nadie. Como nos cuenta Rodolfo Arango en una de sus columnas Carlos Gaviria Díaz decía como Wittgenstein que la ética no se enseña sino que se práctica.
Muere Carlos Gaviria en una crisis de la Corte Constitucional sin precedentes. Que su memoria y ejemplo nos lleve a salir de la oscuridad de ideas y esperanza en la que nos encontramos, y que brille otra vez la luz para que los jueces en su labor practiquen una ética fundada en la honradez y transparencia conjugada con una buena dosis de humanismo. Paz en la tumba de un gran maestro.
Algunas de las Sentencias proyectadas por Carlos Gaviria Díaz:
- Sentencia C - 221 de 1994 sobre despenalización de porte y consumo de dosis personal (M.P. Carlos Gaviria Díaz)
"El legislador no puede válidamente establecer más limitaciones que aquéllas que estén en armonía con el espíritu de la Constitución. La primera consecuencia que se deriva de la autonomía, consiste en que es la propia persona (y no nadie por ella) quien debe darle sentido a su existencia y, en armonía con él, un rumbo. Si a la persona se le reconoce esa autonomía, no puede limitársela sino en la medida en que entra en conflicto con la autonomía ajena. El considerar a la persona como autónoma tiene sus consecuencias inevitables e inexorables, y la primera y más importante de todas consiste en que los asuntos que sólo a la persona atañen, sólo por ella deben ser decididos. Decidir por ella es arrebatarle brutalmente su condición ética, reducirla a la condición de objeto, cosificarla, convertirla en medio para los fines que por fuera de ella se eligen. Cuando el Estado resuelve reconocer la autonomía de la persona, lo que ha decidido, ni más ni menos, es constatar el ámbito que le corresponde como sujeto ético: dejarla que decida sobre lo más radicalmente humano, sobre lo bueno y lo malo, sobre el sentido de su existencia. Que las personas sean libres y autónomas para elegir su forma de vida mientras ésta no interfiera con la autonomía de las otras, es parte vital del interés común en una sociedad personalista, como la que ha pretendido configurar la Carta Política que hoy nos rige. Si el derecho al libre desarrollo de la personalidad tiene algún sentido dentro de nuestro sistema, es preciso concluir que, por las razones anotadas, las normas que hacen del consumo de droga un delito, son claramente inconstitucionales"
- Sentencia C - 239 de 1997 en donde se posibilitó la eutanasia (M.P. Carlos Gaviria Díaz)
"La Constitución se inspira en la consideración de la persona como un sujeto moral, capaz de asumir en forma responsable y autónoma las decisiones sobre los asuntos que en primer término a él incumben, debiendo el Estado limitarse a imponerle deberes, en principio, en función de los otros sujetos morales con quienes está avocado a convivir, y por tanto, si la manera en que los individuos ven la muerte refleja sus propias convicciones, ellos no pueden ser forzados a continuar viviendo cuando, por las circunstancias extremas en que se encuentran, no lo estiman deseable ni compatible con su propia dignidad, con el argumento inadmisible de que una mayoría lo juzga un imperativo religioso o moral. De nadie puede el Estado demandar conductas heroicas, menos aún si el fundamento de ellas está adscrito a una creencia religiosa o a una actitud moral que, bajo un sistema pluralista, sólo puede revestir el carácter de una opción. Nada tan cruel como obligar a una persona a subsistir en medio de padecimientos oprobiosos, en nombre de creencias ajenas, así una inmensa mayoría de la población las estime intangibles. Porque, precisamente, la filosofía que informa la Carta se cifra en su propósito de erradicar la crueldad. Desde una perspectiva pluralista no puede afirmarse el deber absoluto de vivir. Quien vive como obligatoria una conducta, en función de sus creencias religiosas o morales, no puede pretender que ella se haga coercitivamente exigible a todos; sólo que a él se le permita vivir su vida moral plena y actuar en función de ella sin interferencias. Además, si el respeto a la dignidad humana, irradia el ordenamiento, es claro que la vida no puede verse simplemente como algo sagrado, hasta el punto de desconocer la situación real en la que se encuentra el individuo y su posición frente el valor de la vida para sí. En palabras de esta Corte: el derecho a la vida no puede reducirse a la mera subsistencia, sino que implica el vivir adecuadamente en condiciones de dignidad".
martes, 31 de marzo de 2015
Manifiesto para defender a la Corte Constitucional en tiempos de crisis
Un grupo de estudiantes de Derecho preocupados por la situación actual de la Corte han redactado este manifiesto en defensa de la Corte Constitucional. #CorteLimpiaYa tiene el mismo objetivo que la Corte Constitucional depure sus prácticas pero que la llamada crisis no se convierta en un pretexto para los oportunistas y enemigos de la Corte piensen en limitar o acabar con sus competencias. Va el manifiesto para los que lo quieran firmar virtualmente aquí.
viernes, 27 de marzo de 2015
Plataforma - Primer Manifiesto
¡Corte Limpia Ya! es una red de ciudadanos y ciudadanas, conformada especialmente por profesores y estudiantes de derecho, exfuncionarios de la Corte Constitucional, y académicos, pero también personas preocupadas por el futuro de la Corte Constitucional y de la Justicia ante los últimos escándalos de corrupción.
El caso Pretelt destapó una serie de problemas que no sólo se concreta en la posible comisión del delito, sino también en los problemas estructurales de la Corte en materias como la selección de tutelas, los lobbies de los abogados en los despachos y casas de los jueces, la dilación o engavetamiento de los procesos, el problema del procesamiento de los aforados, así como especialmente los procesos de selección de los miembros de la Corte y los comportamientos éticos de estos que son problemas estructurales que requieren pronta solución.
Lo que se pide es una vuelta a la dignidad y transparencia de la Corte Constitucional que solucione no sólo la coyuntura de la crisis actual, sino los problemas estructurales de la Corte y de la rama judicial en general.
La red pretende crear fórmulas de solución desde la sociedad civil y la Academia para enfrentar esta crisis y las que vengan, y busca que los ciudadanos nos manifestemos y actuemos, porque valoramos la importancia de la Corte Constitucional y de la rama judicial para la defensa de los derechos fundamentales y la conservación de la democracia constitucional en nuestro país.
La red exige una mayor transparencia y control ciudadano para una mejor y eficaz justicia. Se realizarán manifiestos relacionados con propuestas puntuales a la salida de la crisis de la Corte y de la justicia y se establecerán propuestas para soluciones estructurales o de mayor calado. También realizaremos manifestaciones públicas y protestas ciudadanas para buscar soluciones prontas.
No se quiere con esta red pedir soluciones que deriven en una crisis mayor y por esto creemos que las propuestas deben ser prudentes y sopesadas para que los cambios que se hagan sean a largo plazo y no coyunturales o esporádicas.
Pensamos también que las soluciones a la crisis deben ser constructivas y no destructivas, la Corte Constitucional y la jurisdicción constitucional en general ha cumplido un rol importantísimo en la defensa de los derechos fundamentales de los más vulnerables y ha sido ejemplo por sus avances jurisprudenciales en el mundo. Por esta razón pensamos que no se trata de limitar o acabar con las competencias de la Corte en materia de tutela y constitucionalidad. La Corte debe seguir cumpliendo este importante rol y la tutela se debe defender contra cualquier intento de acabar con ésta o limitarla. Lo que se quiere entonces es exigir una mayor transparencia y control en la labor de la Corte para que ésta se mantenga y fortalezca.
¡Bienvenidos todos!
Twitter: @CorteLimpia
E.mail: cortelimpiaya@gmail.com
Grupo Facebook: CorteLimpiaya aquí.
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